martes, 24 de febrero de 2009

Problemas Pymes: Falta De Planeación

La Planeación puede ser descrita como un proceso sistemático en el cual la organización establece un camino (metodología) para lograr sus objetivos.

Desde el punto de vista empresarial, la planeación considera tres niveles:
  1. Planeación Estratégica.
  2. Planeación Táctica.
  3. Planeación Operativa.
En el primer nivel (Estratégico), se establecen las políticas, metas y objetivos globales de la organización en el largo plazo, generalmente se piensa en un horizonte temporal mayor a 1 año y menor de 5 años. en esta etapa por lo general se realiza un diagnostico inicial de la organización (por lo general se recurre al análisis DOFA: Debilidades, Oportunidades, Fortalezas y Amenazas), y con base en este se definen la misión, visión, los objetivos estratégicos y las políticas corporativas.

En el nivel Táctico se desglosan los planes estratégicos en actividades y tareas especificas para cada área de la organización, estableciendo los indicadores y puntos de control para verificar el cumplimiento de las metas y objetivos propuestos en cada área y su contribución a los objetivos globales de la organización, por lo general la planeación táctica se realiza en horizontes de tiempo inferiores a un año con controles mes a mes, trimestrales o semestrales según la organización lo estime pertinente.

La planeación Operativa se encarga de la programación puntual de los recursos de la organización para llevar a cabo su labor. En tal sentido, comprende todas las actividades involucradas en la obtención del bien y/o servicio que la organización presenta a sus clientes. De esta manera, el espacio temporal en el que se enmarca comprende semanas, días e incluso horas, llegando así al Work Hourly Control.

Con el fin de establecer y cumplir con estos tres niveles que implica una adecuada planeación, en la organización deben existir espacios y recursos (disponer tiempo laboral, lugares, etc.) que permitan la interacción de miembros de todos los niveles de la organización en la realización de los planes, ya que de no ser así, es muy posible que se generen infactibilidades técnicas que dificulten la puesta en marcha de los planes en los tres niveles previamente mencionados.


Para terminar, es importante mencionar los elementos de un buen plan:


  • Objetivo general y específicos.
  • Lista de actividades por cada objetivo.
  • Metas tangibles y definidas para cada objetivo (generalmente expresadas en cantidades o porcentajes, son la cuantificación de los objetivos).
  • Sistema de indicadores que permita verificar y controlar el logro o no de los objetivos y metas.
  • Debe existir un responsable del plan en general y unos delegados responsables por la ejecución de las tareas.
  • Debe contener la disposición de los recursos humanos, técnicos, económicos, etc. necesarios para su realización.
  • Debe especificar actividades de control y re-alimentación.

Por ultimo, recuerde: " Las empresas que no planean son como
barcos a la deriva y en cualquier momento pueden naufragar,
no deje el futuro de su empresa al azar" .

domingo, 1 de febrero de 2009

MiPyme Estrategias ante la crisis económica

Actualmente ante el des aceleramiento de la economía mundial, es de relevante importancia para las empresas, tanto pequeñas como grandes buscar estrategias que les permitan afrontar y mitigar los efectos colaterales que puedan afectarlas como consecuencia de la disminución en la demanda provocada en gran parte por la incertidumbre en la que se encuentra el mercado y el publico en general.



Por tal razón en este articulo se plasman algunas ideas publicadas en el portal http://www.ideasparapymes.com/ y que según el punto de vista del autor, poseen gran utilidad a la hora de afrontar los cambios que se avecinan:


1. Actitud positiva. Tener una buena actitud ante la adversidad, es el primer paso para lograr resultados que beneficien a nuestro negocio. Un buen líder es aquel que sabe identificar los retos que tiene ante sí y las oportunidades que éstos le brindan para mejorar su empresa. Recuerda que las actitudes permean a todo el equipo, así que si eres cabeza de área o dueño de empresa, es muy importante que estés animado y puedas transmitir la pasión por tu producto, servicio o marca, hacia el resto de la gente, para que ellos a su vez, lo puedan compartir con clientes y proveedores.

2. Estar informado. Sin duda, información es poder. Para tomar decisiones acertadas, debemos mantenernos actualizados con el acontecer económico mundial. Cada día los gobiernos sacan a la luz pública, iniciativas, planes e incluso leyes que benefician el consumo y fortalecen las industrias; desde la reducción de tarifas, hasta el financiamiento y crédito de las empresas. De nosotros dependerá si aprovechamos las medidas que se nos ofrecen o si las dejamos pasar. Te recomendamos invertir unos 40 minutos de tu día, para leer, escuchar o ver las noticias.

Analizar la situación de la empresa, para tomar decisiones acertadas. En este caso el portal señala la gran utilidad del análisis DOFA (Debilidades, oportunidades, fortalezas y amenazas).

3. Conocer a nuestros consumidores. No podremos aspirar a mantener o elevar nuestras ventas en el 2009, si no conocemos cómo reaccionarán nuestros clientes ante las condiciones económicas actuales. Por ejemplo, de acuerdo al estudio global de Nielsen sobre la “Confianza del consumidor y sus actitudes respecto a la recesión”, sabemos que el 49% de los entrevistados, gastará menos en ropa nueva y tratará de ahorrar en gas y electricidad, mientras que sólo el 4% consideró que no cambiará sus hábitos de consumo. Platica con tus clientes, conoce su opinión acerca de la situación económica actual, pregúntales qué esperan de tu producto o servicio y trabaja en función de ello.

4. Innovar nuestros productos o servicios. Una vez que sepas qué esperan tus clientes al adquirir tu producto o servicio, así como cuáles serán las acciones que tomarán frente a la crisis, analiza cómo puedes innovar tu negocio y crea un plan que los incentive a comprarte. Por ejemplo, si vendes comida es buen momento de plantearte la posibilidad de comenzar con el reparto a domicilio.

5. Aprovechar la tecnología. Sin importar de qué tamaño sea tu negocio, ni su giro y lugar de residencia, debes saber aprovechar todas las herramientas tecnológicas para cerrar ventas. Una de las herramientas más socorridas en estas épocas, es la Internet. Primero, porque sus costos son infinitamente más bajos que cualquier otro medio de comunicación y segundo, pero no por ello menos importante, porque existen millones de usuarios que son compradores potenciales; tan sólo en México, hay más de 23 millones de personas que buscan productos o servicios en la red.

6 No caer en la inmovilidad. Uno de los grandes errores que se pueden cometer es paralizarse y dejar de invertir en rubros que podrían ser rentables para tu empresa. Aprende del Sr. Hilton, quien en lugar de guardar su dinero aprovecho la oportunidad para crecer y hacerse millonario. El caso de recortar publicidad no es diferente; si dejas de invertir en ella, puedes ceder mercado a tu competencia y perecer, pues está comprobado que en época de crisis, la lealtad de los consumidores, se fortalece, consolida o desaparece, según sea el caso.



En efecto, en periodos de crisis y recesión, solo aquellos que están preparados para aprovechar las oportunidades que se presentan logran salir adelante.



Una de las herramientas que nos brinda la tecnología y que nos puede ayudar a la hora de conocer las necesidades del consumidor es Google Insights for Search que nos permite conocer las palabras o términos mas buscados a través de Google por los navegantes de internet. Es fácil de usar y no requiere registrarse.



Los animo a ingresar y buscar acerca de los productos que ofrece su empresa:


¿Cual es el lugar donde más los solicitan? , no solo a nivel nacional, se debe buscar ¿Dónde se encuentran las personas que requieren mi producto y/o servicio?

Seguramente encontraremos datos útiles que nos ayudaran a planear nuestras estrategias de mercado.


"El que maneja la información , posee el poder"
Maquiavelo